Tony Blair regresa a la política para luchar contra el Brexit

El ex ministro británico anunció su regreso a los 63 años de edad.

 

El ex ministro británico Tony Blair anunció su regreso a la política tras haber pasado 20 años de haber llegado al poder gracias al Nuevo Laborismo. El regreso se daría con el fin de luchar en contra del Brexit. El regreso de Blair se estaría dando con muchas interrogantes por la poca popularidad que cuenta en la actualidad.

El ex mandatario británico repitió la frase: “Estoy de regreso”, durante diversas entrevistas concedidas a medios británicos e internacionales con motivo de los 20 años de la histórica victoria de los laboristas en 1997.

La perspectiva que enfrenta la Gran Bretaña ante el Brexit, no es del agrado de Blair, es por eso que se dice dispuesto a “poner las manos en la mesa”. El ex premier de 63 años afirmó que “el Brexit me llevó directamente para implicarme más en la política”.

Según los analistas, existen más motivos para el regreso de Tony Blair a la política como: las dificultades actuales del laborismo; su partido, el cual se encuentra bajo la dirección ultraderechista de Jeremy Corbyn, quien es probable que pueda perder las elecciones previstas para el próximo 8 de Junio.

A pesar de que no quedan totalmente claras las intenciones del regreso de Blair, el ex mandatario británico ha declarado que no piensa presentarse como candidato a diputado en las próximas votaciones, tampoco existe la intención de tomar el control de su partido.

Tony Blair ha mencionado que a su consideración, el derrumbe de los partidos socialdemócratas en Europa responde a la incapacidad de sus dirigentes a modernizarse.

Todo lo que se parece a una forma de conservadurismo de la izquierda no puede avanzar porque las fuerzas progresistas sólo ganan cuando comprenden el porvenir y dan muestras de optimismo. Si la izquierda se repliega en una especie de aislacionismo anti negocios, sólo puede perder“, así lo explica Blair.

A pesar de su deseo para regresar a la política, él mismo está consciente de la dificultad de que esto suceda tras la impopularidad recolectada en tras el apoyo a George W. Bush en la guerra de Irak en 2003.