Murió primer soldado estadounidense en Somalia desde 1993

La primera muerte de soldados estadounidenses en Somalia causó conmoción en Estados Unidos.

Un soldado estadounidense ha perdido la vida esta semana en Somalia mientras realizaba una operación conjunta con fuerzas somalíes contra rebeldes shebab, cercano a Barii, ubicado a unos 60 kilómetros al oeste de la capital, Mogadiscio, algo que no ocurría desde 1993.

El soldado fue abatido “por un tiro de arma ligera mientras conducía una misión de asesoramiento y asistencia con el ejército nacional somalí“, precisó a la AFP, Robyn M. Mack, una portavoz del Comando de Estados Unidos para África (Africom).

Otros dos soldados “resultaron heridos en el incidente” y “reciben la atención médica necesaria“, agregó.

El ataque ocurrió durante la noche del jueves, al momento de que dos helicópteros que transportaban a una decena de miembros de fuerzas especiales somalíes y estadounidenses que sobrevolaban una región entre Barii y Awdhegle.

También se registraron bajas entre las tropas shebab, en donde al menos seis guerrilleros resultaron muertos, así lo indicó a la AFP Abdirisak Farah, un responsable militar somalí en una aldea cercana.

A mediados de abril, Estados Unidos anunció que había destacado a “unas decenas de soldados” en Somalia a petición de Mogadiscio, para asistir a las fuerzas locales en materia de seguridad, en el marco de la lucha contra los rebeldes shebab.

El 3 de octubre de 1993, en una operación especial para capturar a altos responsables de la guerrilla somalí, dos helicópteros Black Hawk fueron derribados y 18 soldados murieron, algunos a manos de la turba, en un hecho que conmocionó a la opinión pública estadounidense.

Este episodio dentro de las fuerzas militares de los Estados Unidos fue llevado al cine por el director británico Ridley Scott.

Estados Unidos ya había desplegado fuerzas especiales en Somalia, donde se encargaron principalmente de la formación del ejército local.

A finales de marzo, la administración de Donald Trump, amplió los poderes de los militares norteamericanos para llevar a cabo bombardeos contra los shebab, afiliados a la red yihadista Al Qaida, en Somalia.

En 2016, los militares estadounidenses realizaron bombardeos con drones en ese país contra los shebab.

Estos abatieron entre 223 y 311 personas, principalmente milicianos.