Teresa Alonso: la inmigrante ilegal que hoy es legisladora en EUA

Teresa Alonso es descendiente de la tribu purépecha, en Michoacán. La nacida en San Jerónimo, un pequeño pueblo sobre lago de Pátzcuaro, pensó que la esperaba una vida mejor en una tierra prometida cuando de niña la trajeron de México a Estados Unidos.

Pero su familia terminó en una vivienda sin calefacción ni agua corriente en Oregón, trabajando en el campo, en una plantación de fresas.

En la casa que alquilaron, usaban un baño afuera y sacaban agua de una manguera. En el invierno, llenaban baldes de agua y los dejaban adentro para que no se congelara.

Hoy, Alonso es una de las primeras personas traídas ilegalmente a Estados Unidos que llegan a una legislatura por el Partido Demócrata.

“Esto demuestra que el potencial humano no conoce el status inmigratorio y que entre los inmigrantes de Estados Unidos, especialmente los que vienen de niños y reciben la educación indicada, su potencial ofrece liderazgo para este país”, declaró Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Elegidos y Designados.

Ahora que Trump ha emprendido una campaña para hacer cumplir al pie de la letra las leyes de inmigración, Alonso se considera una defensora de sus votantes.

Su distrito se encuentra en una zona mayormente hispana de Woodburn, 48 kilómetros al sur de Portland, una ciudad en donde el servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha puesto el ojo. En febrero pasado, detuvo a dos camionetas llenas de trabajadores en febrero y se llevó a varios.

 

Alonso y otros tres legisladores han pedido al ICE que suministre detalles de sus actividades para ver cómo han cambiado. La primera inmigrante hispana que llega a la legislatura de Oregón, se considera una defensora de sus votantes, y lucha por igualdad de condiciones.

Entre sus propuestas de ley figura una que requeriría a las universidades públicas del estado que promuevan la inclusión y la diversidad. Otra prohibiría a las agencias estatales dar contratos a firmas que no previenen el hostigamiento sexual ni la discriminación.

La ironía de que fue elegida el mismo día en que Donald Trump derrotó a Hillary Clinton en las elecciones presidenciales no le pasa inadvertida a Alonso. “No logramos tener una mujer presidenta, pero me tienen a mí como legisladora”, expresó Alonso entre risas en su pequeña oficina del Capitolio de Oregón.