Fiat Chrysler en la mira de la Comisión Europea por engañar en emisión de contaminantes

La Unión Europea (UE) ha iniciado acciones legales contra Italia por intentos de Fiat Chrysler de engañar en pruebas de emisiones de diesel.

Italia se ha convertido en el último Estado miembro acusado por la Comisión Europea de ignorar la instalación de los llamados dispositivos de disminución de emisiones en automóviles, en un escándalo que continúa revelando tanto las presuntas prácticas ilegales de los principales fabricantes como la debilidad de los reguladores en Europa.

En septiembre de 2015, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos acusó a Volkswagen de usar software en sus propios vehículos diesel para enmascarar las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que condujo a una histórica multa de 11,000 millones de dólares.

El gobierno alemán es uno de los siete estados miembros de la UE ya acusados ​​por la Comisión Europea de no haber examinado adecuadamente la actividad tras el escándalo “dieselgate”.

El miércoles, los fiscales alemanes lanzaron formalmente su propio caso contra el presidente ejecutivo de Volkswagen, Matthias Müller, y otros acusados, ​​de “retrasar deliberadamente el informe a los accionistas de las consecuencias financieras para Porsche SE por la manipulación de software en vehículos diesel por Volkswagen AG“.

Junto con Müller, el expresidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, y el presidente de Porsche SE, Hans Dieter Pötsch, también son sospechosos de no compartir información con los inversores en su papel como miembros del directorio de Porsche SE, dijeron los fiscales.

La decisión de la Comisión Europea contra Italia se produjo a pesar de un pedido de última hora para un aplazamiento de su gobierno. En una declaración, el ministro italiano de Transportes, Graziano Delrio, afirmó que había una “necesidad de retrasar el inicio del procedimiento de infracción” para permitir aclaraciones adicionales.

En enero, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos alegó que Fiat Chrysler había utilizado “software de gestión” que “aumenta la contaminación del aire” de los óxidos de nitrógeno durante un período de tres años en sus vehículos Jeep Cherokee y Dodge Ram.

Conforme a la legislación vigente de la UE, las autoridades nacionales tienen la responsabilidad de comprobar que un tipo de automóvil cumple todas las normas antes de que se puedan vender vehículos.