¿Hay espionaje del gobierno mexicano a periodistas?

The New York Times ha reportado espionaje digital sobre algunos periodistas mexicanos.

 

Un informe ha sido publicado por parte de The New York Times sobre un supuesto espionaje electrónico por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto sobre algunos trabajadores de los medios de comunicación mexicanos.

Nombres como los de Carlos Loret de Mola, Carmen Aristegui y Salvador Camarena ha resaltado en este informe difundido por parte del rotativo estadounidense.

No solo periodistas son los que han sido reportados como “espiados” por parte del gobierno mexicano, pues también algunos trabajadores en favor de los derechos humanos aparecen en la lista difundida.

El espionaje se estaría realizando a través de un malware conocido como: Pegasus. Este malware funciona para vigilar y se reporta que solo se puede comercializar a los gobiernos de diferentes países.

En los últimos años se reporta el haber reunido información para comprobar que al menos tres instancias del gobierno federal lo han adquirido, los cuales son: La Procuraduría General de la República (PGR), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA); esta última sin tener facultades de ejercer acciones de vigilancia.

Este malware es utilizado normalmente por parte de los gobiernos para mantener un espionaje constante sobre criminales y terroristas. El malware está valuado en 80 millones de dólares y se menciona en el artículo que ha sido adquirido y utilizado desde el año 2011.

Lo que hace este malware es infectar el aparato celular de la persona espiada para tener acceso al mismo, se pueden conocer llamadas, mensajes, emails, contactos y calendarios. El micrófono y cámara del celular también pueden ser usados para realizar el trabajo de espionaje en tiempo real.

NSO Group, la compañía que desarrolla este malware ha mencionado que las ventas del mismo se realizan solo a gobiernos, aunque con el entendido de que sea utilizado en contra de criminales y terroristas, en el caso de México, para infiltrarse a los cárteles de ese país y poder combatirlos ante las muertes que estos mismos han provocado en territorio mexicano desde hace ya varios años.