Victoria de Emmanuel Macron no impactará la economía francesa

Una agencia de calificación financiera prevé que l triunfo del socioliberal no tendrá impacto.

 

El triunfo del candidato socioliberal Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales francesas no tendrán impacto en lo números dentro de la economía del país europeo, así lo ha juzgado la agencia de calificación financiera Standard & Poor’s (S&P).

A través de un comunicado S&P recordó que a finales de 2016 ya se había retirado de la nota de la deuda francesa a largo plazo (“AA”) la perspectiva considerada “negativa” y la había colocado como “estable”, pues preveía un mantenimiento e “incluso aceleración” del ritmo de las reformas, especialmente el “desbloqueo” del mercado laboral.

El programa económico de Macron prevé incluir un límite en las indemnizaciones por despido establecidas por los jueces, entre otras medias del representante del partido En Marcha en Francia.

Moody’s, otra de las agencias calificadoras dio aviso de que la ejecución de los planes del presidente electo dependerá del resultado de las elecciones ejecutivas del 11 y 18 de julio, en donde se formará el Parlamento.

Por otro lado, las bolsas europeas han estado inestables en las últimas horas tras el triunfo de Emmanuel Macron por la presidencia de Francia.

En las primeras operaciones del día pudieron alcanzar nuevos máximos, para algunas de ellas, pasar al lado negativo instantes posteriores, esto tras la toma de ganancias que ha generado el resultado de las elecciones francesas.

París se recuperó para ganar 1,1%. Por su parte, el FTSE 100 de Londres sube 0,7%. En cambio, el Ibex de Madrid pierde 0,5% y el Dax de Fráncfort 0,2%.

Los analistas mencionan que este resultado confiere tranquilidad a los inversores, pues han considerado que, de momento, se frenó a los movimientos populistas en varios países europeos.

La cotización de la deuda a 10 años, considerada una referencia acerca de la solidez financiera de un país, inició la sesión con una tasa de 0,77 %, lejos del 1 % que llegó a tocar en el primer trimestre del año, cuando los mercados temían un triunfo de Le Pen.