Bloguero ruso es condenado a prisión por jugar Pokémon Go en iglesias

El joven fue encontrado culpable de incitar al odio religioso.

El bloguero ruso Ruslán Sokolovski fue condenado este jueves a una sentencia de tres años y medio en la cárcel por haber jugado Pokémon Go en una iglesia dentro de la región de Urales.

El joven de 22 años pudo conseguir que le suspendieran el cumplimiento de la pena, por lo que no será necesario que pise la prisión, siempre y cuando no cometa algún otro delito en el tiempo antes mencionado.

Sokolovski había sido encontrado culpable de incitar al odio religioso por haber publicado varios videos en los que jugaba Pokémon Go dentro de templo religiosos y se burlaba del cristianismo.

El joven había sido detenido en el 2016 por un video en que mencionaba que Jesucristo era “el pokémon más raro” y que no había conseguido capturarlo. Se grabó a sí mismo jugando Pokémon Go en una iglesia.

También mencionó que la decisión de usar este juego virtual dentro de las iglesias, responde a una protesta, pues había visto noticias de que otras personas habían sido encarceladas o multadas con 8 mil euros por realizar esta acción.

Esta sentencia dictada por el tribunal de Ekaterimburgo, la cual permite al bloguero salir libre pese a la condena, fue recibida con una ovación en la sala de visitas. “Muchas gracias a todos por el apoyo que me han dado“, fue lo declarado por el bloguero a la prensa tras haber finalizado la audiencia, la cual fue transmitida por Youtube.

En el juicio, Sokolovski se declaró inocente con el argumento de que sus acciones no eran violentas ni extremistas. Aseguró que el único fin de esto, era el de ganar dinero y hacerse famoso con sus videos, pero no herir los sentimientos de los creyentes. La organización por los derechos humanos, Amnistía Internacional, intervino en el caso y pidió la liberación del joven.

La Fiscalía había acusado al joven de violar el derecho de la libertad de credo, instigar al odio, además de tenencia ilegal de equipos técnicos por la captación secreta de información, ya que la policía le encontró entre sus pertenencias un bolígrafo con cámara oculta.