Las zonas más erógenas en la mujer

La estimulación de las zonas erógenas es parte esencial de una vida sexual satisfactoria

“Conócete a ti mismo”, reza un dicho. Y tiene muchísima razón, no hay nada mejor que conocer tu propio para conseguir placer. Por eso, hoy les vamos a platicar las zonas más erógenas femeninas. Puedes descubrirlas sola o que alguien te ayude.

Las zonas erógenas de la mujer van mucho más allá de la vagina o el clítoris. Y es que prácticamente cualquier parte del cuerpo con una alta concentración de terminaciones nerviosas puede hacerte experimentar una infinita sensación de placer. Pero, ¿qué zonas son esas exactamente? A continuación vamos a explicarte cuáles son las zonas del cuerpo particularmente sensibles al tacto, la presión o vibración y que pueden contribuir a la excitación sexual.

Conoce tu mapa erógeno

La parte interior de tus muslos: Esta zona es muy sensible a las caricias y al contacto con la lengua. Aquí no se necesita presión, solo delicadeza y dedicación.

Detrás de las rodillas: Quizá una de las zonas erógenas más olvidadas, pero que es hora de “revivir”. Tenlo en cuenta para tu próxima vez.

La vagina y las pompis: Si tu hombre te da una nalgadita cuando te le cruzas por el camino o cuando te agachas a recoger algo, síguele el juego. Si te gusta el sexo anal, esta puede ser una de las formas de dárselo a entender, dejando que juegue. Recuerda lo importante que es estar lubricada y preparada para la penetración por detrás para que el placer sea de los dos.

El cuello: Que solo acerque su boca a la parte del costado de tu cuello ya te dará excitación si se trata del hombre que te gusta, claro. Deja que juegue con su boca y su lengua hasta llegar a tus orejas, otra zona erógena que siempre es usada al principio de una relación, pero que con el tiempo pasa a segundo plano.

La boca: Podemos decir que todo empieza con un beso. Besar es tan excitante que puede erotizarte por horas, obviamente si tu hombre sabe besar y no solo te besa rápido para desnudarte y penetrarte sin juego previo. Usa la boca, besa más y gozarás mejor.

Pechos y pezones: Una de las zonas erógenas más populares, por así decirlo, reaccionan al tacto y a la presión. El uso de la lengua o los dedos de tu amante pueden despertar tu excitación de una forma mágica. Deja que tu hombre juegue con tus pechos y disfruta.

Clítoris: El órgano de placer por excelencia femenino es la fuente de orgasmos y la zona erógena número 1. Ya sea con el dedo de tu pareja, la lengua, tus dedos, o un vibrador, el clítoris responde a la presión y a las vibraciones de una manera única, dándote el tipo de placer que quieres sentir por horas.