Tinder revela que hay más caballeros que patanes

Sí niñas, no todos son iguales. Es verdad que hay hostilidad pero también romanticismo. Un estudio realizado por Tinder lo comprueba

Puede ser que los caballeros estén en peligro de extinción pero hemos rescatado algunas especies. Un experimento realizado en Tinder ha demostrado que los hombres que usan la aplicación no son tan patanes como se cree, por el contrario, se detectó un cierto aire de caballerosidad.

Bye Felipe es una cuenta de Instagram, con más de 430 mil seguidores que retrata casos de hombres que se comportan hostiles con las mujeres que los rechazan en Tinder. Más de 536 publicaciones repletas de palabras altisonantes y adjetivos misóginos que comprueban que en el mundo aún se reproducen los patanes por montón. Pero existe el otro lado de la moneda, caballeros (sin caballo blanco) en busca del verdadero amor.

El perfil falso de Linda en Tinder, el anzuelo del experimento.
El perfil falso de Linda en Tinder, el anzuelo del experimento.

Karen X. Cheng y sus amigas emprendieron un ejercicio, para ver qué tantos hombres se comportaban como en las imágenes de Bye Felipe. Crearon un perfil falso en Tinder, un robot, con la foto de Lisa Winning (CEO de HeTexted) y el experimento resultó mejor de lo que imaginaron. Más de mil mensajes, todos ellos diciendo cosas lindas. Como el perfil de Lisa no era real, ninguno de estos usuarios recibió respuesta, pero de cualquier forma nadie lanzó comentarios desagradables. Muchos de ellos, incluso, siguieron intentando. Hubo hombres que investigaron más sobre Lisa, de qué va HeTexted, su proyecto, y algunos otros detalles de su vida, todo para poder entablar una mejor conversación.

Muy por el contrario de lo que el experimento predijo, los adjetivos con los que calificaron a Lisa fueron todos positivos, en esta gráfica puedes verlo a detalle:

La gráfica que comprueba que hay más caballeros que patanes.
La gráfica que comprueba que hay más caballeros que patanes.

“Sí, había un montón de frases espantosas para ligar y muchos chicos querían ir directamente a la cama, pero nadie se tomó el silencio como un insulto ni nadie se puso violento”, contó Karen X. Cheng.

Al parecer no todos son iguales. Sí hay patanes, claro, pero aún existen caballeros.