#SiMeMatan, la respuesta al feminicidio de Lesvy Berlín Osorio

La respuesta de las autoridades de la CDMX ante el más reciente caso de feminicidio, dio paso a esta campaña en redes sociales

El pasado Miércoles fue hallado en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el cuerpo sin vida de Lesvy Berlín Osorio, de 22 años, con un cable de teléfono alrededor del cuello en un caseta telefónica. #SiMeMatan es más que un hashtag.

En las horas posteriores, la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México, compartió en redes sociales el perfil de Lesvy; por medio de su cuenta oficial de Twitter, la Procuraduría aseguró que la víctima estaba “alcoholizándose y drogándose”, además “ya no estudiaba”. (¿Perdón?).

La respuesta de las autoridades, restando importancia al feminicidio, dieron paso a #SiMeMatan, la campaña de redes sociales en la que miles de mujeres ridiculizan el papel de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México ante otro claro feminicidio.

Los adjetivos para la víctima de feminicidio.
Los adjetivos para la víctima de feminicidio.

Bajo circunstancia casi ridículas, las autoridades parecen culpar de su propia muerte a la mujer. Hasta el punto que el procurador Rodolfo Ríos Garza tuvo que salir públicamente a reconocer que fue “un grave error”. Demasiado tarde.

Un grave error no existe en un país donde ocurren 4 feminicidios por cada 100 mil mujeres. Una sociedad machista hablando, una vez más, del uso de drogas, una vestimenta “provocativa” o el atrevimiento de una mujer de estar sola en la noche como causa de su muerte.

Denise Dresser, politóloga, escritora y activista mexicana fue una de las primeras en unirse a la tendencia con el #SiMeMatan:

Se trata de una suerte de epitafio en un tuit, una mujer tiene voz  evitando que ante su muerte se le imputen adjetivos y acusaciones misóginas. Muchas usuarias de la famosa red social de microblogging narran circunstancias personales que podrían ser usadas en su contra por las autoridades en caso de ser asesinadas.

Bajo el lema “¡No fue suicidio, fue feminicidio!”, cientos de mujeres se hacen presentes ante las irregularidades éticas en la investigaciones en torno a la muerte de Lesvy Berlín Osorio.