Sé su maestra, guíalo en su primera vez

Sí, es Día del Maestro (y de la Maestra), así que alístate con esto secretos para guiar a un hombre en la cama

Aunque no lo creas, hay chicos menos experimentados que tú, si eres su primera vez, prepárate para ser su maestra favorita. Recuerda que una primera experiencia sexual fallida puede ser vivida como un fracaso para ellos, y dejar como secuela disfunciones sexuales. Échale una mano (o las dos).

Antes de empezar, toma en cuenta que él estará muy nervioso. tendrá miedo de todo aquello que pueda pasar, de que su rendimiento no sea el esperado y, por supuesto, de que tu experiencia sea abrumadora. Así que empieza por relajarlo y hacerlo sentir en confianza.

Sé la mejor maestra sexual con estos sencillos pasos:

  1. Caminito de la escuela. Muéstrale por dónde sí y por dónde no. No solo porque les gusta que una mujer tenga iniciativa en la cama, sino porque él no sabrá muy bien qué hacer. Enséñale cómo utilizar sus manos, boca, lengua y cuerpo para darte placer.
  2. Toca, juega… Enséñale lo importante que son los juegos previos. Comienza tú con los ellos. Además, asegúrate de que se de cuenta de lo mucho que te gustan. No olvidará la lección.
  3. In crescendo. Ve de menos a más. Comienza con besos y caricias en todo su cuerpo hasta que lleguen al momento de la penetración. Una vez ahí, marca tú el ritmo para que no se acelere demasiado debido a la ansiedad.
  4. Aprende (de él y con él). Notará que algún movimiento funciona y no dudará en repetirlo.  Antes de que se convierta en una rutina, la próxima vez que esté por repetir lo de siempre, atrévete a sugerirle probar algo nuevo. Experimenten.
  5. Back to basics. La primera vez no es el mejor momento para experimentar con posiciones salvajes o juguetes sexuales, es como si te quisieran enseñar álgebra avanzada cuando apenas estás aprendiendo a sumar y restar. No lo asustes. Dale solo una probadita, regresará por más. Quizá no te dé la mejor noche de tu vida pero será la más importante de la suya.

Cierra con fanfarrias. Al final, no te vistas y lo dejes de inmediato, tómense el tiempo de platicar sobre lo que pasó.