Pezones invertidos, un problema entre mujeres

Existen 3 tipos de pezones; normal, plano e invertido

Una de las partes que más nos gustan a las mujeres de nosotras mismas son nuestros senos, nos hace sentir sexys y bonitas, pero no sucede lo mismo con todas, hay mujeres que no se sienten seguras y cómodas de mostrar. Esto no siempre es cuestión de talla. Suena raro, pero existen 3 tipos de pezones entre mujeres; los pezones normales, los planos y los invertidos.  No todas los tenemos iguales, lo sorprendente, es que puede variar dependiendo nuestra raza.

Existen 3 tipos de pezones; normal, plano e invertido.
Existen 3 tipos de pezones; normal, plano e invertido.

No es que todas las mujeres una raza en especial lo padecen sino que tienen un mayor porcentaje, pero es algo que a cualquier mujer nos puede suceder.

El pezón normal puede denominarse como normal, cuando mide 1 cm de largo aproximadamente y la misma medida de ancho. La medida promedio es de 7 milímetros de longitud.

 

¿Tienes pezones invertidos?

Si miras tus senos y ves que el pezón NO sobre sale de la areola, o que más bien está hacia dentro, y tiene aspecto de ombligo pequeño. Estás ante lo que se conoce como inversotelia.

La inversotelia afecta a entre un 10% y 15% de las mujeres, así que somos muchas las que podemos padecer este problema.

Pezón invertido
Apariencia de un pezón invertido.

Tener los pezones invertidos realmente afecta muchas mujeres por problema meramente estético y funcionales. El problema comienza cuando comienzan una relación en pareja y no se sienten seguras. Esta inseguridad no sólo es de mujeres jóvenes sino también de mujeres mayores que llevan una vida acomplejadas y siguen sin estar agusto.

 

Un pezón hundido, no es algo precisamente bonito esteticamente, pues no sobresalen como los de forma normal. Algunas veces uno de los pezones sale cuando tenemos frío o se estimulan sexualmente, pero el otro se queda hundido. Y realmente no se ve muy lindo.

 

Hay momentos en que el pezón invertido puede sabotear nuestra autoestima, y aunque no llegue a ser un problema de salud, si es algo que a muchas mujeres nos afecta psicológicamente. Sin embargo, no estás sola. Como lo mencionamos antes hay muchas más mujeres que lo padecen y si no te sientes agusto puedes consultar a tu ginecólogo para que ofrezca una opción de apoyo.