Malos hábitos que te están haciendo envejecer

Quítate estos hábitos y luce mucho más joven de lo que eres

La mayoría de nosotros tenemos malos hábitos, uno nos perjudican más que otros en diferentes aspectos. De hecho, algunos de nosotros estamos repitiendo ciertas acciones que nos están llevando a envejecer más rápido.

Para que todo esto no suceda, y tú sigas pareciendo mucho más joven de lo que eres te dejamos una lista de malos hábitos que debes empezar a quitarte desde hoy y que prácticamente es la fuente de la eterna juventud.

No dormir

No descansar lo suficiente o dormir mal, además de marcar nuestras ojeras, nos hace más flácida la cara y es más propensa a que se nos creen manchas y así perder luminosidad y elasticidad en la piel.

No hacer ejercicio

La vida sedentaria no es bueno para nadie. No solo para mejorar tu condición física y tu salud o para bajar de peso, sino porque al no hacerlo, a lentas la circulación sanguínea y linfática. Además esto ayuda a que no tengas celulitis ni tampoco varices.

Comer mal

Una dieta rica en azúcar y en grasas saturadas afecta a todo nuestro organismo. Afecta el sistema inmunológico, sistema digestivo, sistema nervioso, además provoca problemas en la piel como acné, dermatitis entre otras.

Es mejor cuidar nuestra salud y comer con moderación.

Fumar

Este vicio perjudica nuestro rostro y nuestros dientes. Estudios demuestran que las mujeres fumadoras corren el riesgo de parecer 3 veces más arrugas y verse mayores de lo que son. También se sabe que por factores hormonales, el tabaco afecta más a mujeres que a hombres.

Otro de los daños de la piel que presenta es manchas en el cutis tanto alrededor de la boca como en las mejillas.

Salir mucho de fiesta

El daño está en que con este mal hábito aplicamos la mayoría de los malos hábitos de la parte de arriba y le agregamos otro muy grande que es el de beber alcohol. Si te la pasas de fiesta todos los fines de semana, no te sorprendas que después de un tiempo luzcas más grande de lo que eres.

El alcohol te puede afectar en las fibras de colágeno de la piel (sobre todo del rostro). Las consecuencias son un rostro lleno de arrugas, manchas y con aspecto demacrado. Además de que si eres propenso a padecer acné, los brotes son más severos.