10 cosas que odias de ella: ¿cómo dejar ir una amistad sin morir en el intento?

Es mejor conservar los lindos recuerdos y alejarnos de quienes ya no merecen ser parte de nuestro círculo cercano

Las relaciones humanas son complicadas. Hay amores que (no) se vuelven resistentes a los años, lo mismo pasa con las amistades. Aunque nos cueste dejar ir a quien queremos, hay algunos focos rojos que indican que es la hora de romper, sí, también una amistad.

Es mejor conservar los lindos recuerdos y alejarnos de quienes ya no merecen ser parte de nuestro círculo cercano. No importa la razón, hay que cerrar ciclos.

A veces las razones son muy evidentes, otras veces sólo se van acumulando pequeños pequeños sin que te decidas a terminar la relación, nosotros te echamos una mano.

  1. Van por caminos (muy) distintos. El tiempo, los trabajos, los matrimonios, estilos de vida diferentes, entre otros, llevan a que las personas tomen su propio camino.
  2. Se siente como un negocio. Algunas personas solo son tus amigas por lo que pueden obtener de ti, ya sea dinero, favores u otras cosas, un intercambio.
  3. Si esa persona no aporta nada a tu vida. Un verdadero amigo es ese que te hace sentir afortunada de tenerlo; el que es capaz de alegrarte con un mensaje.
  4. Te arrastra a una vida poco saludable. Comportamientos como embriagarse, consumir drogas o desarrollar algún trastorno alimenticio están íntimamente ligados con el círculo social.
  5. Cuando te ha decepcionado (o traicionado). Es difícil unir los pedazos rotos, aunque en teoría es posible, siempre quedarán los rastros de ese incidente.
  6. Te sientes manipulada. Algunas pistas para saber que estás siendo manipulada son tener una relación complicada, que hayas cambiado para mal desde que la conoces.
  7. Cuando a pesar de tener a esa amiga, te sientes sola. La amistad se trata de estar acompañado incluso cuando no veas físicamente a esa persona, pero sientes su afecto incondicional en las buenas y en las malas, sobre todo en las malas.
  8. Haces todo el trabajo. Tú eres la que siempre escucha, la que está ahí siempre.
  9. Nunca tiene tiempo para ti. En cambio, tú debes adecuarte a sus planes y horarios.
  10. No puedes ser tú misma. SI tienes que fingir, adiós.