Partner Phubbing, cuando pone más atención al celular que a ti

Con los smartphones llegó el phubbing, el acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil

Un pendiente de trabajo, una cuestión familiar, Facebook, Instagram, un meme, cualquier cosa es más importante que la persona que está frente a ti, eso es phubbing. Se trata del acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona. La evolución, es el partner phubbing.

Es una clara señal de rechazo y, por supuesto una falta de respeto. Las principales causas del fenómeno phubbing son las propiedades adictivas que las nuevas tecnologías poseen en un plano psicológico e indirectamente fisiológico.

Resulta que  casi el 90 por ciento de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara y que los restaurantes experimentan 36 casos de phubbing en cada sesión de cena.

Un fenómeno social que está terminando con tus relaciones. Cada vez te comunicas menos con tus papás, ni hablar de la plática con tus amigas cuando salen por un trago y, sí, admítelo, el smartphone es también el causante de muchos de tus líos amorosos.

Según un estudio científico realizado en China, el partner phubbing tiene un efecto negativo en la satisfacción de la relación y, a su vez, la (in) satisfacción de la relación tiene un efecto negativo sobre la depresión.

Las relaciones ya no son como las de antes. A los 7 años, los efectos del partner phubbing son irreversibles. No solo resultan parejas deprimidas sino que eventualmente resultan solo individuos deprimidos.

Y una depresión severa o clínica puede incluir una tristeza abrumadora, aflicción y sensaciones de culpa. Daña el sistema nervioso central, el sistema digestivo y cardiovascular.

Según la Facultad de Medicina de Harvard, los pacientes que están deprimidos al ser hospitalizados por una condición cardiaca tienen de dos a cinco veces más posibilidades de sufrir dolor de pecho, ataque al corazón o un derrame cerebral en el siguiente año. Y todo empezó con un celular.

Un smartphone es una herramienta, un lujo pero no un sustituto de la preciada comunicación. Habla con tu pareja, nunca es tarde, un detox tecnológico podría salvar su relación.