Masturbarse en la oficina, avalado por la ciencia

Así como las siestas de media hora son recomendadas para rendir mas en el trabajo, así un sex break podría ser la solución a problemas laborales

Según los psicólogos, masturbarte en la oficia es una buena práctica. Podría ser muy beneficioso para tu salud y para tu crecimiento profesional. Mark Sergeant, profesor de la Universidad de Nottingham Trent, en Reino Unido, aseguró al portal Metro que un break para masturbarse es una excelente manera de aliviar la tensión y el estrés.

Así como las siestas de media hora son recomendadas para rendir mas en el trabajo en Japón, así un sex break podría ser la solución a (muchos) problemas laborales. Solo imagina a la secretaria de tu jefe de buen humor, de ensueño ¿no?

“Ciertamente tomar un break de masturbación por aburrimiento o como un escape, aumentaría la concentración en el trabajo”, afirma el Dr. Cliff Arnall, psicológico y life coach. Los resultados, en resumen, son:

  • Mayor concentración
  • Menor agresividad
  • Mayor productividad
  • Más sonrisas

Hay solo un pequeño detalle. Si la persona no logra llegar al orgasmo o tarda demasiado en llegar, podría dar como resultado frustración y descansos más largos. Al final, factores que afectan la productividad.

Además, el Dr. Arnall sugiere no fantasear con colegas, es una conducta inapropiada en el lugar de trabajo.

La propuesta del sex break nace a raíz de una encuesta publicada en la revista Time Out New York a finales del 2015, donde el 39 por ciento de lectores (y lectoras) afirmaron que se masturban en la oficina.

Se trata de un descanso saludable, agradable y ¡gratuito! Masturbarse, algo que durante siglos se dijo que era pecado, aporta diversos beneficios para la salud. Para las mujeres, la autocomplacencia, es la terapia perfecta para mejorar el autoestima. Así que fuera tapujos y di sí a la masturbación:

  • Para dormir mejor
  • Para quemar calorías
  • Para reducir el estrés
  • Para evitar enfermedades
  • Para sentirte más sexy

Masturbarse en la oficina es saludable. ¿Te atreves?