El abecedario del diablo, el nuevo juego sádico. ¡Alerta!

El peligroso juego viral de moda es El abecedario del diablo, tan peligroso como el "juego" Ballena Azul

Hace apenas unas semanas escuchamos sobre el juego Ballena Azul, 50 retos en línea potencialmente mortales. Ahora, un nuevo juego sádico llega a las redes, es El abecedario del diablo.

Es el juego sádico que impone a los niños una herida por cada letra. Lo hacen para entrar en un club, para sentirse aceptados.

El “juego” consiste en que un líder provoca heridas a la víctima por cada letra del abecedario. Esta peligrosa dinámica se dio a conocer a través de Facebook por medio de la Asociación Contra el Acoso Escolar (ACAE).

Una madre de Mieres, en Asturias, España, se percató que su hijo de apenas 8 años tenía dos heridas en el dorso de las manos. La primer señal de El abecedario del diablo.

El primer caso de este niño en España es sencillamente aterrador. “Le han destrozado tres uñas. Casi se las arrancan”, cuenta Sonia, su madre, en conversación con El Confidencial.

Así lucen las manos de la primera víctima pública.
Así lucen las manos de la primera víctima pública.

En El abecedario de diablo, participan dos menores, uno tiene decir el abecedario en voz alta y una palabra que empiece con cada letra, mientras el otro niño debe rascarle con las uñas, con unas tijeras o un cuchillo las manos al primero. Conforme avanza el abecedario aumenta la velocidad y la presión para rascar.

El “líder” inflige heridas dolorosas de entre tres y cinco centímetros que, por supuesto tardan días en cicatrizar y, sin duda, pueden generar complicaciones.

Lo alarmante de la situación es que todos estos retos son llamados precisamente “juegos”, que cada vez son más las víctimas mortales y que parece que se trata de una respuesta a la ley mercantil de la oferta y la demanda.

Colegios y primarias en España están alarmados. Aún no se han registrado en México pero en Internet todo se viraliza en segundos. Mamá, abre bien los ojos, esta puede ser la semilla o un síntoma evidente de bullying.