Depilación total y definitiva. ¿Es bueno quitarlo todo?

El vello genital cumple una función protectora. Además, su extracción total puede provocar infecciones

Ahora está causando furor por todos lados la depilación total y definitiva, desde totalmente natural hasta el bikini completo, pasando por originales diseños. ¿Has pensado en hacer esto a tu zona íntima? Por razones higiénicas, comodidad o para darle una sorpresa a tu pareja.

Si la expresión ‘depilación púbica’ (normal, brasileña, caribeña o integral) es lo que estás pensando hacerte, antes de tomar una decisión definitiva toma en cuenta tu salud íntima.

Según una investigación realizada por médicos de la Universidad de California y publicada en la revista Sexually Transmitted Infections, la depilación total del vello púbico se asocia con un mayor riesgo de herpes, sífilis y virus del papiloma humano. En el estudio, los investigadores preguntaron a los participantes acerca de sus hábitos de aseo y su historial de enfermedades de transmisión sexual. Los resultados revelaron que las infecciones que afectan la piel, como el virus del papiloma humano y la sífilis, se asociaban con la depilación total y definitiva.

 

La ginecóloga Andrea L. DeMaria, del Centro Para la Investigación Interdisciplinar par la Salud de la Mujer del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Texas, lideró recientemente un estudio sobre el secreto mejor guardado acerca de la depilación íntima: las complicaciones posteriores. De 369 mujeres estudiadas, de entre 16 y 40 años, que afirmaban depilarse todo o parte del vello íntimo, el 60% confesaba haber tenido al menos en una ocasión alguna complicación al respecto. Esto incluía desde irritaciones a infecciones. Otra de las conclusiones del informe es que las mujeres con sobrepeso u obesas tienen más probabilidades de padecer este tipo de trastornos, ya que el roce es mayor.

 

Según el estudio, un 60% experimentó al menos una complicación de salud por esta depilación, siendo más común la abrasión y pelos que crecían hacia dentro. Sin embargo, sólo el 4% de las mujeres buscó ayuda médica o habló del problema con su doctor, lo que según DeMaria “es importante”.