¿Por qué algunas parejas se parecen tanto? La ciencia lo explica

Según la ciencia, la razón principal es porque te identificas en alguna parte física con esa persona

Más que novios parecen hermanos, sí, hay parejas que literal son el uno para el otro. Resulta que la mayoría de las personas terminan con alguien que lleva sus mismos genes.

Lo primero que te atrae cuando ves a una persona es el físico. Eliges al otro porque te gusta pero también porque parece compartir tus genes. Entre más tiempo lleven juntos, más aumenta la afinidad.

Según la ciencia, la razón principal es porque te identificas en alguna parte física con esa persona. Es como si hubiera una intención genética de elegir al otro.

Las Universidades de Pennsylvania, California y Boston identificaron y estudiaron el fenómeno. El meollo del asunto está en el ADN.

Los científicos encontraron que el ser humano tiende a relacionarse con personas de la misma ascendencia. Es decir, que en algún punto se comparten genes lejanos de la misma raza.

Gisele y Tom, el perfecto ejemplo de la pareja súper parecida.
Gisele y Tom, el perfecto ejemplo de la pareja súper parecida.

El primer lugar para buscar pareja siempre es la comunidad cercana, pues el hombre conserva el instinto básico de “preservar la especie”, lo que le hace desear que sus descendientes tengan características similares para que su descendencia se mantenga “pura”.

Robert Zajonc, psicólogo de la Universidad de Michigan, también ahondo en el tema. Realizó una investigación donde se tenía que seleccionar a una persona en una serie de fotografías.

Cual Narciso, el personaje de la mitología griega, los resultados fueron que la persona estudiada eligió como la más atractiva a la que tenía sus mismos rasgos.

También es verdad que, como cantaba Rocío Durcal, “la costumbre es más fuerte que el amor”. Al tener tanta convivencia, las parejas suelen adoptar actitudes e imitar comportamientos del otro.

Las parejas se parecen (tanto) físicamente por una combinación entre instinto y narcicismo. Después de algunos años de matrimonio, además de lucir muy parecidos, es normal que se vistan y se comporten casi igual. Para bien o para mal.