Julián Gil verá a su pequeño solo una hora a la semana

A partir de este viernes, Julián Gil podrá ver al pequeño Matías por espacio de una hora. La pregunta es, ¿qué culpa tiene el niño?

Esta telenovela continúa y sí, la realidad supera la ficción. Julián Gil y Marjorie de Sousa siguen en la pelea por la custodia del pequeño Matías, fruto de su “amor”.

Julián negó que tribunales hayan dictado un total acuerdo entre él y Marjorie de Sousa. Al momento se determinó que, a partir de este viernes, Julián podrá ver a Matías por espacio de una hora.

El único arreglo hasta ahora es que podrá ver al pequeño, de tres meses de edad, una vez a la semana. Y aunque la medida parece aún injusta, Julián está feliz.

“Esto será los viernes de 11:00 a 12:00 horas, por eso vine, para estar con mi hijo”, dijo el actor. Este es el primer viernes que Gil podrá disfrutar de su hijo más pequeño. “Así hubieran sido 10 minutos, vendría para estar con él”, confesó el actor.

Gil viajó desde Dallas para este encuentro, por lo que dejó pendientes algunos proyectos laborales. No cabe duda que para él lo importante es ver al pequeño a como de lugar.

A su llegada a México, Julián era esperado por un tumulto de periodistas que insistieron en el complicado tema. Una vez más, Gil estuvo a punto de romper en llanto.

Él es Matías, el pequeño de Julián Gil y Marjorie de Sousa.
Él es Matías, el pequeño de Julián Gil y Marjorie de Sousa.

Gil señaló que aguantará lo que sea necesario para ver a su hijo e irá hasta donde sea necesario, siempre respetando los acuerdos que la ley dictamine pues confía en la justicia mexicana.

Es desde el 27 de marzo que el actor no puede encontrarse con su pequeño. “Yo más que estar de acuerdo, solo me enfoco en que voy a ver a mi hijo, mi lucha es poderlo ver…”, aseguró el actor quien no tiene intención de cuestionar el fallo del juez.

Con los sentimientos a flor de piel, el actor ahondó en los términos de la situación en la que podrá reunirse con el pequeño, “No sé ni donde veré a mi hijo. Tengo que platicar con mi abogado porque yo jamás había visto a uno de mis hijos en los tribunales”. Una situación, sin duda triste.